Derecho al olvido
¿En qué va el Derecho al olvido en Colombia?
30 agosto, 2017

¿Sabes cómo reconocer una noticia falsa? ¿Estás seguro?

Titulares contundentes, un buen contenido, fotos reales, tono y fuentes correctas, todo apunta a que es una noticia de última hora y que eres uno de los primeros en verla. Pero, ¡Oh sorpresa! Te das cuenta que no es real después de que la has compartido o la has comentado. De hecho, hoy existen portales cuyas páginas de inicio permiten crear una noticia falsa desde cero y compartirla en cualquier red social ¡y se vuelve viral!

Las noticias falsas, también llamadas “fake news” se han convertido en una poderosa herramienta para difundir mentiras desde usuarios anónimos. De hecho, como fenómeno, tomaron fuerza en el marco de la pasada campaña presidencial de Estados Unidos. Según el profesor Philip N. Howard del Oxford Internet Institute, cerca de la mitad del tráfico web en los Estados Unidos antes de las elecciones presidenciales del 2016, estaba compuesto por noticias falsas.

En su forma más pura, estas noticias son manipuladas para parecerse al periodismo creíble y lograr la máxima atención, o no has oído hablar de: el tampón transgénero que acaba de llegar al mercado; la visita de El Papa Francisco a la Casa Blanca diciendo que El Corán y la Santa Biblia son lo mismo, o el rescate de Bono de U2 luego de un ataque terrorista.

Lo más grave de estos casos, es que las más populares, que incluso llegan a ser virales, no incluyen ninguna referencia en el texto calificándolas como humorísticas, o bromas ni elementos con los que los lectores puedan interpretar que se trata de una noticia inventada.

Según expertos de comunicación, estas podrían clasificarse dentro del periodismo amarillista, que busca desinformar deliberadamente o engañar a fin de ganar adeptos o incluso ganar dinero a través de la publicidad.

“La ganancia relativamente fácil de ingresos publicitarios en línea, países muy polarizados políticamente y la popularidad de los medios sociales, son parte de esta fórmula de éxito de las noticias falsas. Es por ello que recientemente, Google, Facebook y en general las redes sociales y las páginas web de medios, han prendido sus alarmas, modificando sus algoritmos, para dar prioridad al contenido que los usuarios comparten e identifican como verdadero”, explica Andrés Guzmán, CEO de la empresa experta en Seguridad de la Información Adalid.

“Esto ha provocado una mejora en la clasificación de búsqueda, formas más fáciles para que las personas proporcionen retroalimentación directa y una mayor transparencia en torno a cómo funcionan los algoritmos, además de reforzar, en todos los sentidos, las políticas de seguridad cibernética”, agrega el especialista.

De otra parte, otro de los problemas es que muchos sitios de noticias han sido hackeados a fin de producir estas mismas “bolas” desde sites con una reputación online bien ganada.

En conclusión, la ayuda de los usuarios, los verificadores externos y las modificaciones de los algoritmos, son parte de las medidas tomadas por los gigantes de tecnología para combatir este mal que al parecer seguirá causando estragos en la red. En ese sentido, desde Protect Web, una empresa de Adalid dedicada a la protección e la información que es subida a la web, queremos darles algunos tips para reconocer o al menos sospechar de una situación:

  • Si no está seguro si un sitio es legítimo, busque las banderas rojas o algún tipo de advertencia en la barra donde aparece el nombre de dominio, como «.com.co».
  • Verifique la sección Sobre nosotros de la página consultada, la mayoría de los portales “serios” la tienen bien desarrollada o la incluyen en su árbol de página.
  • Sospeche de todas las historias de Trump, Clinton, el Papa, Kim Kardashian y Justin Bieber, esos personajes son usados como “ganchos” virales.
  • Comparta con responsabilidad. Recuerda que todos somos influencers dentro de nuestra propia red social. Solo publica o comparte historias que sabes que son ciertas, de fuentes responsables.
  • Sea consecuente con el periodismo de verdad, paga por el contenido que merece ser pagado.